La obra interpreta el triste fenómeno del feminicidio en Latinoamérica, y tiene en su composición una influencia de la “Ofelia” de Shakespeare.
La paleta cromática usa un fuerte contraste para acentuar el dramatismo del fenómeno representado en sus elementos con un color designado para destacar en alto contraste entre lo negro, rojo y verde, junto a un rosa intenso en las cruces destacando del fondo negro.





